[373] Es natural que Heracles, al devolver Alcestis a su esposo, y no queriendo que la reconozca de pronto, la cubra con un velo y la adorne de distinta manera de la que convenía a una mujer casada.
[374] El doble sentido que tienen estas palabras de Heracles solo el público lo comprendía. Admeto nada sabe del noble propósito de Heracles, y por consiguiente solo mira sus palabras como la expresión de un deseo generoso; no así los espectadores, que han oído antes al héroe declarar su proyecto, que lo han visto ausentarse, y volver después con esa mujer velada.
[375] Eurípides intenta sin duda persuadir al lector que si Admeto recupera a su esposa, es en premio de su hospitalidad, puesto que Apolo solo aparece al principio de la tragedia, no después. Por otra parte, aquel rey lleva tan lejos su amabilidad, tratándose de un amigo, que por darle gusto se resuelve a hacer cuanto desea. Heracles, en cambio, quiere probarlo hasta el fin, y acumula ruego sobre ruego y exigencia sobre exigencia.
[376] Ψυχαγωγός, conductor o guía de almas, exorcista, encantador, mágico. El escoliasta dice así: «Hay ciertos mágicos entre los tesalios que, en virtud de sus artes y encantos, evocan las almas de los muertos. Los lacedemonios los mandaron llamar cuando el alma de Pausanias se aparecía en el templo de Atenea Calcieco, y espantaba a cuantos se acercaban a él, según cuenta Plutarco en sus estudios sobre Homero».
[377] Como Alcestis pertenecía ya a los dioses infernales y les había sido arrebatada, era menester aplacarlos con sacrificios. El plazo de tres días durante los cuales Alcestis no podía hablar, es parte de esa misma expiación.
[378] La Tesalia (primitivamente Hemonia) era una de las siete regiones de la Península helénica, al S del Escardo y del Hemón, en la costa oriental, entre la Macedonia al N y la Grecia propiamente dicha al S. Confinaba al O con el Pindo, que la separaba del Epiro; al E con la mar, y al S con el monte Eta. El Olimpo, el Osa y el Pelión formaban una cadena casi paralela a la costa. Sus ríos principales eran el Esperqueo al S y el Peneo al N. Esta tetrarquía (cuatro provincias o gobiernos) eran, según Focio, la Tesaliótide, la Ftiótide, la Pelasgiótide y la Histiótide.
[379] Argo, famosa nave en donde se embarcaron varios héroes griegos al mando de Jasón para conquistar el vellocino de oro de la Cólquida. Los más célebres, además de Jasón, fueron Heracles, que los dejó en la travesía, Orfeo, Tifis el piloto, Esculapio, Linceo, Cástor y Pólux, Calais y Zetes, Tideo y Néstor. Salieron del puerto de Yolco, y después de sufrir muchos peligros y contrariedades, llegaron a la Cólquida, y con ayuda de Medea, hija del rey de este país, se apoderaron del codiciado vellocino y volvieron a Grecia, según unos, por el Danubio y el Mediterráneo, o, según otros, por el Volga, el Báltico, el Océano y el estrecho de Gibraltar. Tres poemas se han escrito sobre esta expedición: uno que se atribuye falsamente a Orfeo, otro de Apolonio de Rodas, y el último de Valerio Flaco. Es probable que se hubiese verificado, o para explotar las minas de oro del Cáucaso, o para colonizar las ricas regiones situadas al norte del Asia Menor.
[380] La Cólquida, hoy Imeretia y Mingrelia, región del Asia, yacía entre el Ponto Euxino al O, el reino del Ponto al SO, el Cáucaso al N y la Iberia al E. Su río más célebre era el Fasis.
[381] Simplégadas o Cianeas, escollos que se abrían y se cerraban para destrozar las naves en el estrecho de Constantinopla, hasta que las atravesó la nave Argo.
[382] Pelión, monte de la Tesalia, en la Magnesia, prolongación del Olimpo, que; formaba un cabo al S.