[402] Eetes, el padre de Medea, era hijo del Sol y de Perseis, y Creonte, como dijimos al principio, hijo de Sísifo.

[403] Sísifo era hijo de Eolo y esposo de Mérope. Fundó a Éfira, después Corinto, cerró el Istmo, obligó al Asopo a regar con sus aguas la acrópolis de Corinto, y exigió a cuantos pasaban por allí cierta cantidad de dinero. Murió a manos de Teseo, y habiendo conseguido de los dioses infernales que le permitiesen volver un día a la tierra para ser sepultado, no quiso regresar al infierno y fue arrastrado de nuevo a él a viva fuerza, y, ya sea en castigo de esta informalidad, ya por sus tropelías en vida, condenado a llevar un peñasco a la cima de una montaña, desde donde en seguida se despeñaba.

[404] Estamos casi seguros que Eurípides no conoció a su madre.

[405] Safo, Corina, Telesila y otras ilustres poetisas griegas anteriores a Eurípides, o sus coetáneas, podían muy bien haberlos escrito.

[406] Las Simplégadas o Cianeas.

[407] El texto vulgar griego dice así:

ὦ παγκάκιστε, τοῦτο γάρ σ᾽ εἰπεῖν ἔχω

γλώσσῃ μέγιστον εἰς ἀνανδρίαν κακόν.

La traducción latina de estos versos es la siguiente:

O pessime omnium! (hoc enim quo te appellem habeo