Linguæ summum, in (tuam) ignaviam convicium).

M. Artaud los traduce de esta manera:

O Le plus scélérat des hommes! (car ma voix peut donner ce nom le plus outrageux de tous à ta lâcheté).

Hartung, a su vez, lo interpreta así:

O schlechter Mann! ach leider kann ich Schlimm’res nicht

Dir mit der Zung’ entgegnen, als ein schwaches Weib!

Si quisiéramos citar otros intérpretes o traductores además de estos, veríamos que todos ellos, sobre poco más o menos, se afanan en atormentar dichos versos para entenderlos y expresarlos, indicando de esta manera que son oscuros o defectuosos, como sucede de ordinario. En nuestro concepto, la palabra griega que puede darnos la clave para comprender estas palabras de Eurípides es ἀνανδρία, que significa propiamente afeminación; pero como esta afeminación se echa en cara al esposo de Medea, nos dice el sentido que no puede ser así, porque ni el casamiento de Jasón con Creusa es prueba de ello, sino de lo contrario, ni antes ni después se atribuye por Medea a afeminación dicho casamiento. Además, tampoco se comprende que se llame a un hombre afeminado, el peor de todos, porque esto es evidentemente falso, y entre ambas ideas no hay clara relación. Para salir de dudas consultemos al escoliasta, que se expresa en estos términos: τοῦτο γὰρ εἰπεῖν ἔχω σοι μέγιστον κακὸν διὰ τὴν ἀσθένειαν τὴν ἐμήν, γυνὴ γάρ εἰμι καὶ ἀσθενὴς. Es, pues, de advertir que Medea insulta de este modo a Jasón por su debilidad: διὰ τὴν ἀσθένειαν τὴν ἐμήν: porque soy débil mujer, γυνὴ γάρ εἰμι καὶ ἀσθενὴς. La palabra ἀνανδρία no se refiere, por tanto, a Jasón, sino a Medea; por consiguiente, si la conservamos con una leve variación en el caso y sin alterar la versificación, habremos conseguido nuestro objeto.

[408] Según parece, las aventuras de Jasón para conquistar el vellocino de oro son semejantes a las de Cadmo cuando fundó a Tebas. Eetes, padre de Medea y dueño del vellocino, tenía dos toros gigantescos y bravos, de pies de bronce y abrasador aliento, que fueron uncidos al mismo yugo para labrar la tierra y sembrar en los surcos dientes de dragón, que se convirtieron en hombres armados, a los cuales venció Jasón con ayuda de Medea. Después, esta misma lo llevó de noche al lugar en donde el dragón guardaba el vellocino, lo aletargó y Jasón le dio muerte, robando a Medea y huyendo con ella a la Grecia. (V. Apolod., libro I, cap. IX, § 23).

[409] Ironía.

[410] El texto griego dice ξένοις τε πέμπειν σύμβολ᾽, y enviaré símbolos a los que han de hospedarte. Estos símbolos, llamados en latín tesseræ hospitales, consistían en una pequeña tablilla que el dueño de la casa daba al huésped cuando la dejaba, se partía en dos pedazos, y cada cual se quedaba con uno para que, si volvían a verse ellos o sus descendientes, se reconociesen y prestasen hospedaje y ayuda.