ANDRÓMACA
Me llevan con mi hijo, como parte del botín, y mi libertad se trueca en servidumbre, víctima de horribles mudanzas.
HÉCUBA
Inevitable es la necesidad; ahora poco me arrancaron por fuerza a Casandra.
ANDRÓMACA
¡Ay, ay de mí! Algún otro Áyax, según parece, tropezó con tu hija; pero varios son los males que te afligen.
HÉCUBA
Y para mí no tienen término ni medida; espantosa es mi lucha.
ANDRÓMACA
Pereció tu hija Políxena, sacrificada en el túmulo de Aquiles, ofrenda hecha a cadáver exánime.