Déjame, ¡oh Menelao!, gozar también de este placer, aunque no entienda lo que sucede.
MENELAO
Toma también parte en nuestro diálogo, ¡oh anciano![342]
EL MENSAJERO
¿No fue causa esta de los trabajos que sufriste en Troya?
MENELAO
No, que los dioses nos engañaban con una imagen funesta, formada de nubes.
EL MENSAJERO
¿Qué dices? ¿Sufrimos vanamente tantas penalidades por una nube?
MENELAO