X.
Festividad religiosa, Fuegos, Mascarada, Cabalgata, Regata, Alborada.
Volvamos á las fiestas cuya descripcion interrumpí en el capítulo anterior para ocuparme de la exposicion de pinturas. A medida que adelantaba el mes de San Juan íbase notando mayor animacion en la Ciudad y ya el dia 11, que se celebró la fiesta del Corpus, veíanse muchos forasteros atraidos por el deseo de disfrutar de las diversiones con que la Capital celebraba á su Santo Patron.
En los tres dias anteriores á esa gran festividad del Catolicismo se efectuó otra, tambien religiosa, en la iglesia de los PP. de la Compañía de Jesus, en honor de los Beatos Mártires del Japon, que atrajo á aquel templo una concurrencia tan numerosa como lo es siempre la que asiste á las funciones de los Jesuitas, notables sin duda alguna por la solemnidad que saben darles y el buen gusto con que adornan la Iglesia. Esta presentaba un golpe de vista tan nuevo como encantador en los dias á que me refiero: sus sencillos arcos se habian convertido en elegantes arcos de estilo gótico, pintados con esquisito gusto y que se armonizaban perfectamente con las espaciosas bóvedas del hermoso templo de los antiguos Domínicos; y grandes guirnaldas de flores exhornaban los macizos de las paredes, en cuya parte baja aparecian inscripciones en latin, de estilo antiguo, alusivas á la festividad y á las virtudes de los Santos; del centro de los arcos pendian elegantes arañas y en el interior de los mismos lucian hermosos ramilletes en sencillos pero bonitos jarrones.
El altar mayor se elevaba hasta la altura de las cornisas del edificio por medio de un transparente de grandes dimensiones que representaba en su parte baja una galería en que figuraban todos los nuevos Santos, en cuyo honor se hacia la fiesta; y sobre esta galería se descubria la gloria, en el momento de entrar en ella los mártires; los símbolos de su martirio completaban este cuadro, que así por su dibujo como los efectos de luz, revela la inteligencia del artista Mr. Petit para la pintura decorativa. En las tres noches que duraron las fiestas se hizo la apología de los Santos por boca de algunos de nuestros mas ilustres oradores; y en las misas se ejecutaron composiciones de grandes maestros por una orquesta tan numerosa como escogida. Justicia será consignar que no fué de las que menos brilló, apesar de la terrible competencia que hubo de sufrir, la gran misa del Sr. Aruti, artista italiano que hace algun tiempo reside en este país y que ha revelado su buen gusto y su inteligencia música en la obra de que me ocupo. Toda la composicion pero especialmente los kiries son notables por la brillantez y las bellezas que contienen.
Los PP. Jesuitas no se redujeron solo á las funciones religiosas, sino que celebraron una academia literaria la noche del 14, en el gran pátio del Colegio-Seminario, en cuyo testero principal se habia levantado un bonito escenario de gusto oriental, iluminado como todo el pátio por arañas y faroles de color. En aquel se colocaron los alumnos que debian leer composiciones y en el último el numeroso y escogido público que concurrió al acto.
Dióse principio á este por una prolusion en que se describia la historia de la canonizacion de los Mártires y la satisfaccion que experimentara la Iglesia al aumentar el número de sus intercesores en el Cielo, precisamente cuando tanta necesidad tiene de ellos, por las aflicciones y los peligros en que se halla. Siguió á esto una sinfonía ejecutada por una banda de música militar y se leyeron despues siete composiciones poéticas, entre las que sobresalieron, en mi humilde juicio, por sus bellezas literarias y la cadencia y armonía de sus versos una oda alcáica-latina "La Iglesia pidiendo á Dios la conversion de los Japoneses" y una cancion castellana "Los misioneros fugitivos," que leyeron con bastante propiedad, los jóvenes D. Federico Perez y D. Félix Echavarría.
Un intermedio de canto dió algun descanso á los jóvenes académicos; concluido el cual se recitaron otras nueve composiciones, siendo notables entre ellas una elegía francesa "Los fieles lloran la muerte de los misioneros;" unos tercetos castellanos "La cristiandad del Japon desolada;" y unos bellísimos exámetros latinos, "Los mártires glorificados por la Iglesia en su beatificacion." Creo imparcialmente que la elegía francesa lució mas que todas las otras composiciones por la pureza de pronunciacion, la buena entonacion y la propiedad en la expresion con que fué recitada por el jóven D. Calixto Romero, que dió así una prueba de lo familiarizado que se halla con el idioma francés.
Al terminar esta agradable fiesta, hermosas luces de Bengala, de variados colores, iluminaron la concurrencia que llenaba el pátio y las galerías, al mismo tiempo que se quemaron diversos fuegos de artificio; todos los allí presentes, se retiraron con el sentimiento de ver terminar un espectáculo que tanto decia al corazon y á la inteligencia; y satisfechos de las dulces horas que con su reconocidas ilustracion habian sabido proporcionarles los amables PP. Jesuitas, que probablemente, sin intencion en lelo, contribuyeron así al mayor esplendor de las fiestas populares.
Tres dias antes de esto, el 11 por la noche, el Ayuntamiento ofreció otro espectáculo de los que mas favor gozan en el público, cuales son los fuegos artificiales. Demás está decir que una apiñada muchedumbre llenaba no solo la plaza y las calles que la rodean y las avenidas de las que á ella confluyen, sino tambien los balcones y las azoteas de las casas de los alrededores, tratando cada cual de buscar el mejor sitio para gozar de la fiesta. Una banda de música amenizaba el acto que dió principio á las ocho de la noche.