—¿Cómo le conoció usted?

—Era amigo de mis hermanos.

—¿Los cuales, naturalmente eran sus correligionarios?... Después que usted salió de su país ¿dónde lo encontró?

—Aquí, en Lausana.

—¿Estaba solo?

—No.

—¿Con la Condesa?

—Con ella.

—¿Fue usted a buscarle? ¿Cómo se vieron?

—Supo mi llegada, y fue él mismo a buscarme.