—¿Con qué objeto? ¿Para tener noticias de Rusia? ¿Para arrastrarla a usted a sus conspiraciones?... ¡Conteste usted!
Después de un momento de silencio, la joven contestó:
—Para ayudarme.
—¿De qué modo?
—Yo estaba sola, sin recursos, en país desconocido. Vino a ofrecerme su apoyo.
—¿Le dio dinero?
—Me lo ofreció, pero yo lo rehusé.
—Entonces, ¿cómo la ayudó a usted?
—Me recomendó a varias personas conocidas suyas, me consiguió lecciones de ruso, me proporcionó la ocasión de escribir en los diarios y revistas.
—¿Cuánto tiempo estuvieron juntos?