¡Ah! El hechizo se deshace un poco y nos obliga á sonreír humanamente. Es la luna, que sale tras un celaje denso, en el cual finge el país de la ilusión.
Es la luna..., y aunque adivinada por nuestra serena predisposición contra lo sobrenatural, nos cuesta violencia hacerles aceptar á los ojos que sea la luna y que no sea aquéllo un Olimpo donde las desnudas diosas vayan efectivamente á aparecer ante nuestro curioso aturdimiento de mortales.
Fundidas platas y fúlgidos velos en decoración de inmensidad. Apoteosis del ensueño. La negrura de las aguas corta rectamente la negrura de unas acantiladas costas que parecen ganar la línea del cielo avanzadas á nosotros y que en rompientes blancas figuran las suaves playas de luz que van á internarse y perderse en los valles de la luz, en las paradisíacas selvas de transparencias ambarinas, en las edénicas cumbres de albor de nieve que otras sombras pintan por el dilatado reino azul de la quimera...
Miramos la celeste fantasmagoría no sé cuánto tiempo; y cuando la luna ha acabado de salir redonda por lo alto, dejando reducidas las nubes á su gris, Rocío concreta la emoción sentida en un solo pensamiento:
—¡Se comprende que en la inspiración de la Naturaleza quisiese alguna vez la Humanidad forjar su religión!
Digno de ella el pensamiento, fija como definitivamente otro mío en mis angustias eternas de piedad.
—Las ruindades humanas—la digo—no se borrarán hasta que los hombres encuentren su perfección en la simple imitación de la Naturaleza, donde nada es crueldad, donde todo es ritmo y belleza y armonía.
IX
Frío, lluvia y huracán; crespones de nubes. El pampero, el terrible pampero, que nos viene embocando hace sesenta horas desde El Plata. Zarpamos de Montevideo, hermosa población que no he visitado por no restarle ni uno de estos últimos momentos á Rocío, y vuelve á su ingrata danza el barco. Casi una tempestad, en que persiguen nuestros tumbos las aves blancas y las aves negras, como esperando despojos de la muerte.
Mirándolas yo, creyese que van recogiendo de la estela mis propias ilusiones.