es canto de glorias que al Genio se ofrece,
y el labio sincero te dice ¡Salud!
Mil tristes adioses, suspiros del alma,
¡Oh dulce Gutiérrez! te siguen en pos;
las aves de blanco, de bello plumaje,
con tiernas canciones te dicen ¡Adiós!
Tú partes muy lejos en pos de la gloria
de verdes laureles que cubran tu sién;
que llenen los cielos tu senda de flores,
cantor de la bella, feliz Borinquén.