CAL.—vencido me tiene el dulzor de tu suaue canto: no puedo mas suffrir tu penado esperar. O mi senora e mi bien todo: qual muger podia auer nascida: que despriuasse tu gran merecimiento / o salteada melodia / o gozoso rato / o corazon mio e como no podiste mas tiempo sufrir: sin interrumper tu gozo: e complir el desseo de entrambos. MELIB.—o sabrosa traycion / o dulce sobresalto: es mi senor de mi alma es el? no lo puedo creer: donde estauas luziente sol? donde me tenias tu claridad escondida auia rato que escuchauas: por que me dexauas echar palabras sin seso al ayre con mi ronca boz de cisne? todo se goza este huerto con tu venida. mira la luna quan clara se nos muestra. mira las nuues como huyen. oye la corriente agua desta fontezica: quanto mas suaue murmurio zurrio lleua: por entre las frescas yeruas. escucha los altos cipresses como se dan paz vnos ramos con otros: por intercession de vn templadico viento que los menea. mira sus quietas sombras quan escuras estan: e aparejadas para encobrir nuestro deleyte. Lucrecia que sientes amiga: tornaste loca de plazer: dexamele, no me le despedaces: no le trabajes sus miembros con tus pesados abrazos. Dexame gozar lo que es mio: no me ocupes mi plazer. CAL.—pues senora e gloria mia si mi vida quieres: no cesse tu suaue canto: no sea de peor condicion mi presencia con que te alegras: que mi absencia que te fatiga. MELIB.—que quieres que cante amor mio? como cantare? que tu desseo era el que regia mi son: e hazia sonar mi canto. pues conseguida tu venida: desapareciose el desseo: destemplose el tono de mi boz. y pues tu senor eres el dechado de cortesia / e buena crianza / como mandas a mi lengua hablar: e no a tus manos que esten quedas? por que no oluidas estas manas: mandalas estar sossegadas e dexar su enojoso vso e conuersacion incomportable. cata angel mio que assi como me es agradable tu vista sossegada: me es enojoso tu riguroso trato: tus honestas burlas me dan plazer: tus deshonestas manos me fatigan quando passan de la razon. dexa estar mis ropas en su lugar: e si quieres ver si es el habito de encima de seda / o de pano: para que me tocas en la camisa? pues cierto es de lienzo: holguemos e burlemos de otros mill modos: que yo te mostrare: no me destroces ni maltrates como sueles: que prouecho te trae danar mis vestiduras? CAL.—senora el que quiere comer el aue quita primero las plumas. LUCR.—mala landre me mate si mas los escucho: vida es esta? que me este yo deshaziendo de dentera: y ella esquiuandose: porque la rueguen? ya / ya / apaziguado es el ruydo: no ouieron menester despartidores. pero tambien me lo haria yo si estos necios de sus criados me fablassen entre dia: pero esperan que los tengo de yr a buscar. MELIB.—senor mio quieres que mande a Lucrecia traer alguna colacion. CAL.—no ay otra colacion para mi sino tener tu cuerpo e belleza en mi poder: comer e beuer donde quiera se da por dinero: en cada tiempo se puede auer: e qualquiera lo puede alcanzar. pero lo no vendible: lo que en toda la tierra no ay ygual que en este huerto. como mandas que se me passe ningun momento que no goze. LUCR.—ya me duele a mi la cabeza descuchar: e no a ellos de hablar / ni los brazos de retozar / ni las bocas de besar: andar ya callan: a tres me parece que va la vencida. CEL.—jamas querria senora que amanesciesse: segun la gloria e descanso que mi sentido recibe de la noble conuersacion de tus delicados miembros. MELIB.—senor yo soy la que gozo: yo la que gano: tu senor el que me hazes con tu visitacion incomparable merced. SOS.—assi vellacos rufianes veniades a asombrar a los que no os temen? pues yo juro que si esperarades: que yo os hiziera yr como mereciades. CAL.—senora, Sosia es aquel que da bozes: dexame yr a valerle no le maten: que no esta sino vn pajezico con el; dame presto mi capa: que esta debaxo de ti. MELIB.—o triste de mi ventura: no vayas alla sin tus corazas: tornate a armar. CAL.—senora lo que no haze espada e capa e corazon: no lo fazen corazas e capacete e couardia. SOS.—avn tornays? esperadme; quiza venis por lana. CAL.—dexame por dios senora: que puesta esta el escala. MELIB.—o desdichada yo: e como vas tan rezio: e con tanta priessa: e desarmado a meterte entre quien no conosces. Lucrecia ven presto aca que es ydo Calisto a vn ruydo: echemosle sus corazas por la pared: que se quedan aca. TRIST.—tente, senor no baxes que ydos son: que no era [sino] Traso el coxo e otros vellacos que passauan bozeando: que ya se torna Sosia. tente tente senor con las manos al escala. CAL.—o valame Santa Maria muerto soy / confession. TRIST.—llegate presto Sosia: que el triste de nuestro amo es caydo del escala e no habla ni se bulle. SOS.—senor senor / a essotra puerta tan muerto es como mi abuelo / o gran desuentura."
LUCR.—escucha: escucha: gran mal es este. MELIB.—que es esto que oygo? amarga de mi. TRIST.—o mi senor e mi bien muerto. o mi senor e nuestra honrra despenado. O triste muerte e sin confession. Coge, Sosia, essos sesos de essos cantos: juntalos con la cabeza del desdichado amo nuestro. O dia de aziago. o arrebatado fin. MELIB.—o desconsolada de mi! que es esto? Que puede ser tan aspero contescimiento como oygo? Ayudame a sobir, Lucrecia, por estas paredes: vere mi dolor: si no hundire con alaridos la casa de mi padre. Mi bien e plazer todo es ydo en humo. mi alegria es perdida. consumiosse mi gloria. LUCR.—Tristan, que dizes, mi amor? que es esso que lloras tan sin mesura? TRIST.—lloro mi gran mal. lloro mis muchos dolores. Cayo mi senor Calisto del escala, e es muerto: su cabeza esta en tres partes: sin confession perecio. Diselo a la triste e nueua amiga: que no espere mas su penado amador. Toma tu, Sosia, dessos pies; lleuemos el cuerpo de nuestro querido amo donde no padezca su honrra detrimento: avnque sea muerto en este lugar; vaya con nosotros llanto: acompanenos soledad: siganos desconsuelo: visitenos tristeza: cubranos luto e dolorosa xerga. MELIB.—o la mas de las tristes triste. tan tarde alcanzado el plazer: tan presto venido el dolor? LUCR.—senora no rasgues tu cara: ni meses tus cabellos: agora en plazer: agora en tristeza. que planeta houo que tan presto contrario su operacion? que poco corazon es este. leuanta, por dios, no seas hallada de tu padre en tan sospechoso lugar: que seras sentida. Senora, senora, no me oyes? no te amortezcas: por dios, ten esfuerzo para sofrir la pena: pues touiste osadia para el plazer. MELIB.—oyes lo que aquellos mozos van hablando? oyes sus tristes cantares? Rezando lleuan con responso mi bien todo. muerta lleuan mi alegria. No es tiempo de yo biuir. como no goze mas del gozo? como tuue en tan poco la gloria que entre mis manos toue? O ingratos mortales: jamas conosces vuestros bienes: sino quando dellos caresceys. LUCR.—abiuate: abiua: que mayor mengua sera hallarte en el huerto: que plazer sentiste con la venida: ni pena con ver que es muerto. Entremos en la camara, acostarte as: llamare a tu padre e fingiremos otro mal: pues este no es para poderse encobrir.
ARGUMENTO DEL VEYNTENO AUTO.
Lucrecia llama a la puerta de la camara de Pleberio. Preguntale Pleberio lo que quiere. Lucrecia le da priessa que vaya a uer a su hija Melibea. Leuantado Pleberio: va a la camara de Melibea. Consuelala, preguntando que mal tiene. Finge Melibea dolor de corazon. Embia Melibea a su padre por algunos estrumentos musicos. sube ella e Lucrecia en vna torre. Embia de si a Lucrecia. Cierra tras ella la puerta. Llegase su padre al pie de la torre. Descubrele Melibea todo el negocio que hauia passado. En fin dexase caer de la torre abaxo.
PLEBERIO. LUCRECIA. MELIBEA.
PLEB.—Que quieres, Lucrecia? que quieres tan presurosa? que pides con tanta inportunidad e poco sosiego? que es lo que mi hija ha sentido? que mal tan arrebatado puede ser que no aya yo tiempo de me vestir? ni me des avn espacio a me leuantar? LUCR.—senor, apresurate mucho si la quieres ver viua: que ni su mal conozco de fuerte: ni a ella ya de desfigurada. PLEB.—"vamos presto: anda alla / entra adelante / alza essa antepuerta e abre bien essa ventana: porque le pueda ver el gesto con claridad." Que es esto, hija mia: que dolor e sentimiento es el tuyo? Que nouedad es esta? que poco esfuerzo es este? Mirame que soy tu padre: fabla comigo. cuentame la causa de tu arrebatada pena. que has? que sientes? que quieres? hablame, mirame. dime la razon de tu dolor: porque presto sea remediado. no quieras embiarme con triste postrimeria al sepulcro. ya sabes que no tengo otro bien sino a ti. Abre essos alegres ojos e mirame. MELIB.—ay dolor!. PLEB.—que dolor puede ser: que yguale con ver yo el tuyo? Tu madre esta sin seso en oyr tu mal: no pudo venir a verte de turbada. Esfuerza tu fuerza. abiua tu corazon. arreziate de manera que puedas tu comigo yr a visitar a ella. Dime, anima mia, la causa de tu sentimiento. MELIB.—perecio mi remedio. PLEB.—hija, mi bienamada e querida del viejo padre: por dios, no te ponga desesperacion el cruel tormento desta tu enfermedad e passion: que a los flacos corazones el dolor los arguye. Si tu me cuentas tu mal: luego sera remediado. Porque ni faltaran medicinas: ni medicos: ni faltaran siruientes para buscar tu salud: agora consista en yeruas: o en piedras / o en palabras / o este secreta en cuerpos de animales. Pues no me fatigues mas. no me atormentes. no me hagas salir de mi seso: e dime, que sientes? MELIB.—vna mortal llaga en medio del corazon: que no me consiente hablar. no es ygual a los otros males. menester es sacarle para ser curada: que esta en lo mas secreto del. PLEB.—temprano cobraste los sentimientos de la vegez. La mocedad toda suele ser plazer e alegria: enemiga de enojo. Levantate de ay: vamos a ver los frescos ayres de la ribera. Alegrarte has con tu madre: descansara tu pena. Cata, si huyes de plazer: no ay cosa mas contraria a tu mal. MELIB.—vamos donde mandares. subamos, senor, al azotea alta: porque desde alli goze de la deleytosa vista de los nauios: por ventura afloxara algo mi congoxa. PLEB.—subamos: e Lucrecia con nosotros. MELIB.—mas si a ti plazera, padre mio, mandar traer algun instrumento de cuerdas con que se sufra mi dolor / o taniendo / o cantando: de manera que avnque aquexe por vna parte la fuerza de su acidente: mitigarlo han por otra los dulces sones e alegre armonia. PLEB.—esso, hija mia, luego es fecho: yo lo voy "a mandar" aparejar. MELIB.—Lucrecia, amiga, muy alto es esto: ya me pesa por dexar la compania de mi padre. baxa a el, e dile que se pare al pie desta torre: que le quiero dezir vna palabra que se me oluido que fablasse a mi madre. LUCR.—ya voy, senora. MELIB.—de todos soy dexada; bien se ha aderezado la manera de mi morir. algun aliuio siento: en ver que tan presto seremos juntos yo e aquel mi querido e amado Calisto. Quiero cerrar la puerta: porque ninguno suba a me estoruar mi muerte. no me impidan la partida: no me atajen el camino: por el qual en breue tiempo podre visitar en este dia al que me visito la passada noche. Todo se ha hecho a mi voluntad. buen tiempo terne para contar a Pleberio mi senor la causa de mi ya acordado fin. Gran sinrazon hago a sus canas. gran ofensa a su vegez. grand fatiga le acarreo con mi falta. en gran soledad le dexo. "y caso que por mi morir a mis queridos padres sus dias se diminuyessen: quien dubda que no aya auido otros mas crueles contra sus padres? Bursia rey de Bitinia sin ninguna razon: no aquexandole pena como a mi: mato su propio padre. Tolomeo rey de Egypto a su padre e madre e hermanos e muger: por gozar de vna manceba. Orestes a su madre Clistenestra. El cruel emperador Nero a su madre Agripina: por solo su plazer hizo matar. Estos son dignos de culpa. estos son verdaderos patricidas que no yo que con mi pena / con mi muerte / purgo la culpa / que de su dolor se me puede poner. Otros muchos crueles ouo que mataron hijos e hermanos debaxo de cuyos yerros el mio no parescera grande. Philipo rey de Macedonia; Herodes rey de Judea. Constantino emperador de Roma. Laodice reyna de Capadocia. e Medea la nigromantesa. Todos estos mataron hijos queridos e amados: sin ninguna razon. quedando sus personas a saluo. Finalmente me ocurre aquella gran crueldad de Phrates rey de los Parthos: que porque no quedasse sucessor despues del: mato a Orode su viejo padre: e a su vnico hijo: e treynta hermanos suyos. Estos fueron delictos dignos de culpable culpa: que guardando sus personas de peligro: matauan sus mayores e descendientes e hermanos. verdad es: que avnque todo esto assi sea: no auia de remediarlos en lo que malhizieron." Pero no es mas en mi mano. tu, Senor, que de mi habla eres testigo: ves mi poco poder: ves quan catiua tengo mi libertad: quan presos mis sentidos de tan poderoso amor del muerto cauallero: que priua al que tengo con los biuos padres. PLEB.—hija mia Melibea, que hazes sola? que es tu voluntad dezirme? quieres que suba alla? MELIB.—padre mio, no pugnes ni trabajes por venir adonde yo esto: que estoruaras la presente habla que te quiero fazer. Lastimado seras breuemente con la muerte de tu vnica fija: mi fin es llegado. Llegado es mi descanso e tu passion. llegado es mi aliuio e tu pena. llegada es mi acompanada hora e tu tiempo de soledad. No hauras, honrrado padre, menester instrumentos para aplacar mi dolor: sino campanas para sepultar mi cuerpo. si me escuchas sin lagrimas: oyras la causa desesperada de mi forzada e alegre partida. No la interrumpas con lloro ni palabras: si no quedaras mas quexoso en no saber por que me mato: que doloroso por verme muerta. Ninguna cosa me preguntes, ni respondas: mas de lo que de mi grado dezirte quisiere. porque quando el corazon esta embargado de passion: estan cerrados los oydos al consejo. e en tal tiempo las frutuosas palabras, en lugar de amansar, acrecientan la sana. Oye, padre viejo, mis vltimas palabras: e si como yo espero las recibes: no culparas mi yerro. Bien vees e oyes este triste e doloroso sentimiento: que toda la cibdad haze. Bien vees este clamor de campanas: este alarido de gentes: este aullido de canes: este grande estrepito de armas: de todo esto fuy yo la causa. Yo cobri de luto e xergas en este dia quasi la mayor parte de la cibdadana caualleria. Yo dexe oy muchos siruientes descubiertos de senor. Yo quite muchas raciones e limosnas a pobres e enuergonzantes. Yo fuy ocasion que los muertos touiessen compania del mas acabado hombre que en gracia nascio. Yo quite a los viuos el dechado de gentileza: de inuenciones galanas: de atauios e bordaduras: de habla: de andar: de cortesia: de virtud. Yo fuy causa que la tierra goze sin tiempo el mas noble cuerpo e mas fresca juuentud: que al mundo era en nuestra edad criada. E porque estaras espantado con el son de mis no acostumbrados delitos: te quiero mas aclarar el hecho. Muchos dias son passados, padre mio: que penaua por mi amor vn cauallero que se llamaua Calisto: el qual tu bien conosciste. Conosciste assimismo sus padres, e claro linaje. sus virtudes e bondad a todos eran manifiestas. Era tanta su pena de amor: e tan poco el lugar para hablarme que descubrio su passion a vna astuta e sagaz muger: que llamauan Celestina. La qual, de su parte venida a mi, saco mi secreto amor de mi pecho: descobria a ella lo que a mi querida madre encubria. Touo manera como gano mi querer. ordeno como su desseo e el mio houiessen efeto. Si el mucho me amaua: no viuia enganado. Concerto el triste concierto de la dulce e desdichada execucion de su voluntad. Vencida de su amor, dile entrada en tu casa. Quebranto con escalas las paredes de tu huerto. quebranto mi proposito. perdi mi virginidad. "del qual deleytoso yerro de amor gozamos quasi vn mes: e como esta passada noche viniesse segun era acostumbrado," a la buelta de su venida: como de la fortuna mudable estouiesse dispuesto e ordenado segun su desordenada costumbre: como las paredes eran altas: la noche escura: la escala delgada: los siruientes que traya no diestros en aquel genero de seruicio. "e el baxaua pressuroso a uer vn ruydo que con sus criados sonaua en la calle: con el gran impetu que leuaua:" no vido bien los pasos: puso el pie en vazio e cayo: e de la triste cayda sus mas escondidos sesos quedaron repartidos por las piedras e paredes. cortaron las hadas sus hilos. cortaronle sin confession su vida. cortaron mi esperanza. cortaron mi gloria. cortaron mi compania. Pues, que crueldad seria, padre mio: muriendo el despenado, que biuiesse yo penada? Su muerte combida a la mia. combidame, e fuerza que sea presto sin dilacion, muestrame que ha de ser despenada: por seguille en todo: no digan por mi a muertos e a ydos. E assi contentarle he en la muerte: pues no tuue tiempo en la vida. O mi amor e senor Calisto, esperame. ya voy; detente, si me esperas. No me incuses la tardanza que hago: dando esta vltima cuenta a mi viejo padre: pues le deuo mucho mas. O padre mio muy amado, ruegote: si amor en esta passada e penosa vida me has tenido: que sean juntas nuestras sepulturas. juntas nos hagan nuestras obsequias. Algunas consolatorias palabras te diria antes de mi agradable fin: coligidas e sacadas de aquellos antiguos libros: que tu por mas aclarar mi ingenio, me mandauas leer: sino que ya la danada memoria con la grand turbacion me las ha perdido: e avn porque veo tus lagrimas malsofridas dezir por tu arrugada haz. Saludame a mi cara e amada madre. Sepa de ti largamente la triste razon porque muero. Gran plazer lleuo de no la ver presente. Toma, padre viejo, los dones de tu vegez: que en largos dias largas se sufren tristezas. Rescibe las arras de tu senetud antigua. rescibe alla tu amada hija. Gran dolor lleuo de mi: mayor de ti: muy mayor de mi vieja madre. Dios quede contigo e con ella: a el ofrezco mi alma: pon tu en cobro este cuerpo que alla baxa.
ARGUMENTO DEL "VEYNTE E VN" E ULTIMO AUTO.
Pleberio, tornado a su camara con grandissimo llanto: preguntale Alisa su muger la causa de tan supito mal. Cuentale la muerte de su hija Melibea: mostrandole el cuerpo della todo hecho pedazos: e haziendo su planto concluye.
ALISA. PLEBERIO.
ALI.—Que es esto, senor Pleberio: por que son tus fuertes alaridos? sin seso estaua adormida del pesar que oue quando oy dezir que sentia dolor nuestra hija. Agora oyendo tus gemidos: tus vozes tan altas: tus quexas no acostumbradas: tu llanto e congoxa de tanto sentimiento: en tal manera penetraron mis entranas: en tal manera traspasaron mi corazon: assi abiuaron mis turbados sentidos: que el ya rescebido pesar alance de mi. Vn dolor saco otro: vn sentimiento otro. Dime la causa de tus quexas: porque maldizes tu honrrada vegez? porque pides la muerte? porque arrancas tus blancos cabellos? porque hieres tu honrrada cara? es algun mal de Melibea? por dios, que me lo digas. porque si ella pena no quiero yo viuir. PLEB.—ay. ay. noble muger! nuestro gozo en el pozo. nuestro bien todo es perdido. no queramos mas biuir. E porque el incogitado dolor te de mas pena todo junto sin pensarle: porque mas presto vayas al sepulcro. porque no llore yo solo la perdida dolorida de entramos. Ves alli a la que tu pariste e yo engendre, hecha pedazos. La causa supe della: mas la he sabido por estenso desta su triste siruienta. Ayudame a llorar nuestra llagada postremeria. O gentes que venis a mi dolor. O amigos e senores, ayudame a sentir mi pena. O mi hija e mi bien todo: crueldad seria que viua yo sobre ti. Mas dignos eran mis sesenta anos de la sepultura: que tus veynte. Turbose la orden del morir: con la tristeza que te aquexaua. O mis canas, salidas para auer pesar: mejor gozara de vosotras la tierra: que de aquellos ruuios cabellos que presentes veo. fuertes dias me sobran para viuir. quexarme he de la muerte? incusarla he su dilacion? quanto tiempo me dexare solo despues de ti. falteme la vida, pues me falto tu agradable compania. O muger mia! leuantate de sobre ella: e si alguna vida te queda, gastala comigo en tristes gemidos: en quebrantamiento e sospirar. E si por caso tu espiritu reposa con el suyo: si ya has dexado esta vida de dolor: porque quesiste que lo passe yo todo? en esto tenes ventaja las hembras a los varones: que puede vn gran dolor sacaros del mundo sin lo sentir. o a lo menos perdeys el sentido: que es parte de descanso. O duro corazon de padre: como no te quiebras de dolor? Que ya quedas sin tu amada heredera. Para quien edifique torres? para quien adquiri honrras? para quien plante arboles? para quien fabrique nauios? O tierra dura, como me sostienes? adonde hallara abrigo mi desconsolada vegez? O fortuna variable, ministra e mayordoma de los temporales bienes: porque no executaste tu cruel yra? tus mudables ondas? en aquello que a ti es subjeto? porque no destruyste mi patrimonio? porque no quemaste mi morada? porque no asolaste mis grandes heredamientos? dexarasme aquella florida planta, en quien tu poder no tenias. Dierasme, fortuna flutuosa: triste la mocedad con vegez alegre: no peruertieras la orden. Mejor sufriera persecuciones de tus enganos en la rezia e robusta edad: que no en la flaca postremeria. O vida de congoxas llena. de miserias acompanada. O mundo, mundo! muchos mucho de ti dixeron. muchos en tus qualidades metieron la mano. A diuersas cosas por oydas te compararon. yo por triste esperiencia lo contare: como a quien las ventas e compras de tu enganosa feria no prosperamente sucedieron. como aquel que mucho ha fasta agora callado tus falsas propiedades: por no encender con odio tu yra. porque no me sacasses sin tiempo esta flor que este dia echaste de tu poder. Pues agora sin temor, como quien no tiene que perder. como aquel a quien tu compania es ya enojosa. como caminante pobre: que sin temor de los crueles salteadores va cantando en alta boz. Yo pensaua en mi mas tierna edad: que eras y eran tus hechos regidos por alguna orden. Agora visto el pro e la contra de tus bienandanzas: me pareces vn laberinto de errores. Vn desierto espantable. vna morada de fieras. juego de hombres que andan en corro. laguna llena de cieno. region llena de espinas. monte alto. campo pedregoso. prado lleno de serpientes. huerto florido e sin fruto. fuente de cuydados. rio de lagrimas. mar de miserias. trabajo sin prouecho. dulce ponzona. vana esperanza. falsa alegria. verdadero dolor. Ceuasnos, mundo falso, con el manjar de tus deleytes: al mejor sabor nos descubres el anzuelo. no lo podemos huyr: que nos tiene ya cazadas las voluntades. Prometes mucho: nada no cumples. Echasnos de ti: porque no te podamos pedir que mantengas tus vanos prometimientos. Corremos por los prados de tus viciosos vicios: muy descuydados, a rienda suelta. descubresnos la celada quando ya no ay lugar de boluer. Muchos te dexaron con temor de tu arrebatado dexar. bienauenturados se llamaran quando vean el galardon que a este triste viejo has dado en pago de tan largo seruicio. Quiebrasnos el ojo: e vntasnos con consuelos el caxco. Hazes mal a todos: porque ningun triste se halle solo en ninguna aduersidad. Diziendo que es aliuio a los miseros como yo: tener companeros en la pena. Pues, desconsolado viejo, que solo estoy. Yo fui lastimado: sin hauer ygual companero de semejante dolor: avnque mas en mi fatigada memoria rebueluo presentes e passados. Que si aquella seueridad e paciencia de Paulo Emilio me viniere a consolar con perdida de dos hijos muertos en siete dias: diziendo que su animosidad obro que consolasse el al pueblo romano: e no el pueblo a el: no me satisfaze: que otros dos le quedauan dados en adobcion. Que compania me ternan en mi dolor? aquel Pericles, capitan ateniense: ni el fuerte Xenofon: pues sus perdidas fueron de hijos absentes de sus tierras. ni fue mucho no mudar su frente e tenerla serena. E el otro responder al mensajero, que las tristes albricias de la muerte de su hijo le venia a pedir: que no recibiesse el pena: que el no sentia pesar. que todo esto bien diferente es a mi mal. Pues menos podras dezir, mundo lleno de males, que fuimos semejantes en perdida aquel Anaxagoras e yo: que seamos yguales en sentir: e que responda yo, muerta mi amada hija: lo que el su vnico hijo: que dixo como yo fuesse mortal: sabia que hauia de morir el que yo engendraua: porque mi Melibea mato a si misma de su voluntad a mis ojos con la gran fatiga de amor que la aquexaua: el otro mataronle en muy licita batalla. O incomparable perdida. o lastimado viejo: que quanto mas busco consuelos, menos razon fallo para me consolar. Que si el profeta e rey Dauid al hijo que enfermo lloraua: muerto no quiso llorar. Diziendo que era quasi locura llorar lo irrecuperable: quedauanle otros muchos, con que soldase su llaga. E yo no lloro triste a ella muerta: pero la causa desastrada de su morir. Agora perdere contigo, mi desdichada hija, los miedos e temores: que cada dia me espauorecian. Sola tu muerte es la que a mi me haze seguro de sospecha. Que hare quando entre en tu camara e retraymiento: e la halle sola? que hare de que no me respondas si te llamo? quien me podra cobrir la gran falta que tu me hazes? ninguno perdio lo que yo el dia de oy. avnque algo conforme parescia la fuerte animosidad de Lambas de Auria, duque de los Athenienses: que a su hijo herido con sus brazos desde la nao echo en la mar: porque todas estas son muertes, que si roban la vida: es forzado complir con la fama. Pero quien forzo a mi hija a morir? sino la fuerte fuerza de amor. Pues, mundo halaguero, que remedio das a mi fatigada vegez? como me mandas quedar en ti, conosciendo tus falacias? tus lazos, tus cadenas e redes, con que pescas nuestras flacas voluntades. A do me pones mi hija? quien acompanara mi desacompanada morada: quien terna en regalos mis anos que caducan? O amor, amor: que no pense que tenias fuerza ni poder de matar a tus subjetos: herida fue de ti mi juuentud. Por medio de tus brasas passe: como me soltaste? para me dar la paga de la huyda en mi vegez? bien pense que de tus lazos me auia librado quando los quarenta anos toque: quando fui contento con mi conjugal companera: quando me vi con el fruto que me cortaste el dia de oy. No pense que tomauas en los hijos la venganza de los padres. ni se si hieres con hierro: ni si quemas con fuego. sana dexas la ropa. lastimas el corazon. hazes que feo amen e hermoso les parezca. Quien te dio tanto poder? quien te puso nombre que no te conuiene? si amor fuesses, amarias a tus siruientes. si los amasses, no les darias pena. si alegres biuiessen, no se matarian, como agora mi amada hija. en que pararon tus siruientes, e sus ministros? La falsa alcahueta Celestina murio a manos de los mas fieles companeros: que ella para su seruicio emponzonado jamas hallo. ellos murieron degollados. Calisto despenado. mi triste hija quiso tomar la misma muerte por seguirle: esto todo causas. Dulce nombre te dieron. amargos hechos hazes. No das yguales galardones. iniqua es la ley que a todos ygual no es. Alegra tu sonido. entristece tu trato. Bienauenturados los que no conociste / o de los que no te curaste. Dios te llamaron otros: no se con que error de su sentido traydos. Cata que dios mata los que crio: tu matas los que te siguen. Enemigo de toda razon: a los que menos te siruen das mayores dones: hasta tenerlos metidos en tu congoxosa danza. Enemigo de amigos: amigo de enemigos. Por que te riges sin orden ni concierto? Ciego te pintan: pobre e mozo. ponente vn arco en la mano, con que tiras a tiento. mas ciegos son tus ministros: que jamas sienten ni veen el desabrido galardon que se saca de tu seruicio. Tu fuego es de ardiente rayo: que jamas haze senal do llega. La lena que gasta tu llama son almas e vidas de humanas criaturas: las quales son tantas: que de quien comenzar pueda, apenas me ocurre. no solo de christianos, mas de gentiles e judios: e todo en pago de buenos seruicios. Que me diras de aquel Macias de nuestro tiempo, como acabo amando? cuyo triste fin tu fuiste la causa. Que hizo por ti Paris? que Elena? que hizo Ypermestra? que Egisto? por todo el mundo lo sabe. Pues a Sapho: Ariadna: Leandro: que pago les diste? Hasta Dauid e Salomon no quisiste dexar sin pena. Por tu amistad Sanson pago lo que merecio: por creerse de quien tu le forzaste a darle fe. Otros muchos que callo: porque tengo harto que contar en mi mal. Del mundo me quexo, porque en si me crio: porque no me dando vida, no engendrara en el a Melibea. no nascida, no amara. no amando, cessara mi quexosa e desconsolada postrimeria. O mi companera buena. o mi hija despedazada: porque no quesiste que estoruasse tu muerte? porque no houiste lastima de tu querida e amada madre? porque te mostraste tan cruel con tu viejo padre? porque me dexaste quando yo te hauia de dexar? porque me dexaste penado? porque me dexaste triste e solo? in hac lachrimarum valle.