Allí los gemidos é las cuchilladas

facian un son muy desacordado.

Allí por sacar el cuerpo finado

avia ruido, é tan espantoso,

que ninguno era tan poco medroso

que non estuviese asaz demudado.

Lloraban, plañian parientes hermanos

por ser así muerto por un ballestero

aquel esforzado gentil Caballero,

que otro mejor no fué por sus manos.