De ménos nos hizo Dios, y aparejando impávidos el corazon y la mente para la nueva y formidable apocalipsis que nos aguarda, repetiremos con Comoens:
"Calle tudo o que a antiga musa canta
"Que outro valor mais alto se levanta!"
Concluiremos previniendo que si nuestro profesor ex-cathedra no hubiese ya dado repetidas pruebas de que no consiente que le dirijan la menor indirecta, creyendose autorizado para vapulear á su gusto á todo vicho viviente, sin permitir que nadie levante la voz en su periódico ni aun para defenderse, le rogariamos nos hiciera el favorcito de reproducir este inofensivo articulito, como una simple rectificacioncita de sus involuntarios errorsitos; rectificacion exijida por el respeto á la verdad, á la altura é imparcialidad que tanto cacarea; pero á que no lo hace?... á qué no?—
Diga lo que quiera el digno apologista de la onomatopeya; su grotesco proceder nos hace el efecto de aquel inquisidor que daba tormento á sus víctimas, y luego les ponia una mordaza y les ordenaba hablar y defenderse; bajo pena de ser declarados herejes contumaces y condenados sin apelacion á las llamas. Apliquese el cuento y no se meta en camisa de once varas (ó varillazos) cuando le basta y sobra con una de tres (regalo de los Sres. D. Julio Blanco, D. Heraclio C. Fajardo y D. Tomas Gutierrez) recortada perfectamente como para su estatura, que por mas que se empine y se haga ilusiones, no es la de ningun jigante.
No sea codicioso, por que la codicia rompe el saco, y puede caerle encima cuando ménos lo piense una lluvia tal de granizo, que tal vez se encuentre reducido al doloroso trance, que tambien pintó Quevedo en aquellas célebres cuartetas:
Caracoles! que hace uno
Cuando la borrasca aprieta? &a.
Hemos rectificado. Gloria á Dios en las alturas y gaz en la tierra á los hombres de buena voluntad!
A. Margariños Cervantes.