mas, séanle propicios tus oídos y entendimiento.

18.

Es el primer fruto de mis cortos alcances,

que ofrendo a tus nobles huellas;

recíbelo, aunque, de valer, ajeno,

porque viene de un corazón sincero y amante.

19.

Aun cuando vaya e insultos hagan carne en ella,

mis desvelos serán bien pagados,

si su lectura te arranca un sollozo