Partí en el acto del reino de Etolia,

por obediencia al rey, y marché para Albania.

337.

Llegué muy cerrada la noche,

entrando en el reino, sin preocupación alguna;

a seguida fui sitiado ¡gran traición!

por unos treinta mil alfanjeros.

338.

No me dieron tiempo de desenvainar

la espada que llevaba y de repelerlos;