Por donde el bosque sombrío,

para los cuatro se convirtió en jubiloso Paraíso;

por tres veces olvidaron

que todavía tenían vida que celar.

374.

Amainada ya la desbordante alegría,

los tres escucharon la vida de Laura;

lo acaecido en el reino desde su relegación

a los bosques, contó la amante así:

375.