y lo mismo hace otro autor anónimo en este verso de Leonor at Manrique:
Calamigan, niya,i, ang nag papainam.
También el egregio D. Aniceto de la Merced, a diferencia de los arriba citados versos suyos, desdobla los diptongos en los siguientes versos de su clásica Pasión:
aniya,i, totoong tanan
na mag cani-caniyahan.
En cambio, cuando no se quería dar lugar a estas licencias poéticas, escribían nyo en lugar de niyo, p.e., los autores anónimos de Bernardo Carpio y de Doña Beatriz at Don Ladislao en estos finales de sus awits:
hustong bait ninyo,i, siyang magpuno na
hustong bait ninyo,i, siyang capupunan,
donde al propio tiempo que evitan el diptongo escribiendo nyo, no lo cometen en iya de siyang, que, en ambos versos, es palabra disílaba. Lo propio practica D. Alejo del Pilar en su San Alejo y más especialmente D. Mariano Serapio en su San Raymundo, que dice:
sa tudling nang inyong puso,i, alaga-an.