[44]

Si te da asco verte en mi regazo
y es veneno para tu corazón el que no sea yo cristiano,
es para mí un remordimiento dejar de socorrerte
al verte en tulastimero estado.
Tu traje demuestra
que eres de Albania y yo de Persia;
tú eres enemigo de mi pueblo y secta,
pero en la desgracia somos hermanos.
Aunque soy moro, tengo corazón;
me alcanza lo mismo la ley divina;
en mi pecho está grabado
el mandamiento natural de socorrer al desgraciado.

Conforme te eleves muy alto
así será el ruido de tu caída

(La herencia natural de los filipinos. Cultura Filipina, núm. de Marzo de 1915, págs. 446 y 447 y THE PHILIPPINE REVIEW, Núm. 1, pág. 34).

[45]

"...crecida en el agua, se le marchitan las hojas a poco que no se la riegue, la seca un momento de calor." (Noli me tangere. Berlín 1887, pág. 39.)

[46]

Cuando vuelvo a evocar en mi memoria
de los amores la estación que fue,
¿habrá un amor que a todas horas viva
fuera de Celia que anidó en mi ser?