"¿quién gime en esta soledad?"
Se acercó hacia donde venían
los quejidos, y se puso todo oídos.
86.
Alcanzó las siguientes quejas:
¡Ay, padre amantísimo que venero!
¿por qué tu vida se cortó antes,
y me dejó huérfano en medio de las amarguras?
87.
Cuando mi imaginación hace cábalas,