sobre tu caída en manos del traidor,

parece que veo lo que te acaeció,

y el castigo inhumano que da grima.

88.

¡Qué castigo no aplicara

a tí el conde Adolfo tirano!

¡Si eras espejo de la prudencia en el reino!

En tí descargaría su mayor furia.

89.

Tu cuerpo parece que lo barrunta