Lo que llamaré cariño

de mi padre, es su doblez,

birlarme la dama, volverme desesperanzado,

agarrotarme de dolor y que mi vida se elimine.

104.

¿Habrá hijo como yo, hecho una lástima,

cuya felicidad, obra del padre, es pena y lágrimas,

que no probó mínima alegría

de amorosa madre que presto la perdió?

105.