—Señor mío, esto no es cochite hervite[530].

—Sí es—dijo muy demudado—. Dígoos que yo soy Cochitehervite, y el que viene a mi lado (aunque yo no le había visto) es Trochimochi, que somos más parecidos que el freír y el llover.

Yo, que me vi entre Cochitehervite y Trochimochi, fuí como un rayo donde me llamaban.

Estaban sentadas unas muertas a un lado, y dijo Cochitehervite:

—Aquí está doña Fáfula[531], Mari-Zápalos y Mari-Rabadilla.

Dijo Trochimochi:

—Despachen, señoras, que está detenida mucha gente.

Doña Fáfula dijo:

—Yo soy una mujer muy principal.