[219] Zurdos. Supersticiones viejas. La del zurdo se funda en no ser derecho, sino siniestro, y las cosas siniestras o los siniestros son desgracias. La del cuervo, en ser negro, y malo y negro es todo uno en castellano y en la etimología latina. La de la lechuza, en ser ave nocturna.

[220] Scévola, así llamado de scaevus, zurdo. El cuento lo traen Plutarco (Poplicola, 17), Valerio Máximo (3, 3, 1), Floro (I, 10), Silio (8, 385) y Livio (2, 12). Queriendo matar a Porsena, rey de Etruria, por error, no conociéndolo, mató a uno de los cortesanos del Rey. Para castigar su mano, que así erró el golpe, la puso en el fuego, teniéndola en él hasta consumirse. De aquí tomó el nombre de Scaevola, esto es, zurdo, scaevus, σχαιός, porque desde entonces no le quedó más que la zurda.

[221] En Correas, 191: “Lanzada de moro izquierdo, que atraviese el corazón”. (De un romance).

[222] Tomarse puntos es coserse los puntos sueltos de la media, y de ahí coserse algún chirlo o herida. Tan de nuevo se hacen con los afeites, que éstos se llamaron mudas, por mudarse con ellas el color del rostro y manos.

[223] El cohol o alcohol con que se alcoholaban, como todavía las moras y los moritos, para que se les agranden los ojos, que los llevan llenos de churretes negros. De ello traté en mi edición de La Celestina.

[224] Con cabellos ajenos, como hoy con las trenzas de muertos o de chinos, que gastan las mujeres.

“Carmina Paulus emit,
Recitat sua carmina Paulus:
Nam quod emas, potes dicere iure tuum”.

Que escribió un célebre humanista imitando a Marcial, el cual dice (l. I, ep. 30):

“Fama refert nostros te, Fidentine, libellos
Non aliter populo, quam recitare tuos.
Si mea vis dici, gratis tibi carmina mittam.
Si dici tua vis, haec eme, ne mea sint”.

“Se ruge, Fidentino, que mis obrillas
las lees a la gente, cual si fueran tuyas.
Si quieres que pasen por mías, te las enviaré de balde.
Si quieres que pasen por tuyas, cómpralas, para que dejen de ser mías”.