“En Salamonis habet liber hic pentacula plumbi.
Aspice cum quantis sunt compassata figuris”.
[264] El Catan, Cattan o Catanes (Cristóbal), filósofo hermético suizo, nacido en Ginebra, escribió Géomane, livre non moins plaisant et recréatif, etc. Le tout suis en lumière par Gabriel du Préan. París, 1577; Londres, 1591; París, 1558. Rázes o Rasis, célebre médico y fecundísimo escritor persa. En la Edad Media corrieron por Europa, como de obras suyas, bárbaras traslaciones latinas, y le atribuyó mil delirios la malicia y la ignorancia, utilizando la noticia de haber escrito Rázes un libro de medicina mística o talismánica, apoyado en la influencia de los astros o en la de torpes figuras de animales. Latan dice el manuscrito de la Biblioteca de las Cortes, L. 31, pág. 95.
[265] Juan Taysnerio (Taisnier), capellán del emperador Carlos V en la empresa de Túnez (1535), peregrino estudioso en África y en Asia, maestro de Matemáticas en Roma y Ferrara, músico del Arzobispo de Colonia, retirándose a su patria Ath, en el Hainau, publicó un Tratado sobre el imán, que fué muy útil para los navegantes, escrito algunos años había por Pedro Peregrini. Apropióse también otra obra De motu locali et perpetuo; mas la que en justicia le pertenece es una que imprimió con el título De Sphaera. También sacó a luz un libro de Physionomia, que, según Gabriel Naudeo, fué compuesto por Bartolomé Cocles. El deseo de adquirir riquezas le hizo dedicarse a la quiromancia y al arte de adivinar y predecir lo futuro, con que engañaba al bajo pueblo, vendiéndole a muy caro precio sus groseras mentiras. Envejecióse en este oficio y murió lleno de ignominia en 1598.
[266] Un triste autor. Llámale Quevedo Cicardo Eubino en todas las ediciones anteriores a los Juguetes de la niñez. Eylhardo Lubino dice el manuscrito de la Biblioteca de las Cortes, L. 31, pág 95. Acaso deba leerse Siccardo Eugubino, tomando el sobrenombre de Eugubio o Gubio, lugar del ducado de Urbino.
[267] Miguel Scoto nació en el condado de Fife (Escocia), en el reinado de Alejandro II. Vivió algunos años en Francia y, noticioso de que el emperador Federico II favorecía las ciencias, pasó a la Corte de este Príncipe y exclusivamente se dedicó al estudio de la Medicina y de la Química. Se cree que murió en 1291. Su afición a las ciencias ocultas le ocasionó ser blanco de las críticas severas de Pico de la Mirándula en su obra contra los astrólogos. Boccaccio, en sus Novelas, habla de él como de un hábil mágico. Folengo, en su Macaronea, afirma lo propio en estos versos:
“Ecce Michaelis de Incantu Regula Scoti,
Qua post sex formas cerae fabricantur imago
Demonii Sathan, Saturni facta piombo.
Cui suffimigio per sirica rubra cremato,
Hac (licet obsistant) coguntur amare puellae”.
En fin, Dante le representa de la propia manera en el Infierno:
“Quell’ altro che ne’ fianchi è cossi poco,
Michele Scotto fu, che veramente
Delle magiche frode seppe il giuoco”.
Landino, expositor de Dante, cuenta que muchas veces convidaba Scoto a sus amigos sin aparejar manjares ningunos; pero, sentado a la mesa, hacía venir por obra del diablo infinitos y preciosos de la cocina de los más prepotentes Monarcas de la tierra. Añade que, siendo astrólogo (matemático) del Emperador de Alemania, le señaló el lugar en que había de morir y que el mismo Scoto se predijo su muerte. Porque muchos italianos le tuvieron por español, cuando este hombre exclusivamente pertenece a la historia de Italia, cuéntale con harta razón Quevedo entre los de aquel país. Escribió Physiognomia et de homninis procreatione, libro que se imprimió en 1477. Ítem: Quaestio curiosa de natura solis et lunae, esto es, de la naturaleza del oro y de la plata para la pretendida trasmutación de los metales.
[268] “de la gente peor que Judas”. (Edic. de Pamplona. 1635).