Retocada La Hora de todos en 1645, pudo muy bien aludir Quevedo a ambos acontecimientos. Los que Pinelo refiere en agua y en aire son el de haberse roto la noche de San Juan de 1639 un estanque del Retiro, más alto que la cámara real, que pudo poner al Monarca en grave riesgo, y haber al año siguiente un furioso torbellino de viento desbaratado el teatro, maravilloso en luces, toldos, máquinas y tramoyas, levantado sobre barcas en el estanque grande de aquel sitio.
[296] “ha de quemar”. (Desde la impresión de Zaragoza, todas).
[297] Roerle los zancajos, hablar de él mal por detrás, como gozquejo que ladra y a los zancajos se tira. Cácer., ps. 100: “Aquéllos que andaban royendo los zancajos: 'Detrahentem secreto proximo suo'”.
[298] Tablet-ear, hacer ruido como con tabletas.
[299] Corr., 522: “En un tris. (Denota suma brevedad, como la de un golpe; tómase del sonido de una cosa que se quiebra, como de vidrio o barro, y significa también el punto de peligro en que estuvo algo para caerse o quebrarse: estuvo en un tris, no faltó un tris, no faltó sino un tris.)”
[300] La vuelta y demasía que se pagaba en los cambios, según se hacían éstos en oro, plata o calderilla, por la baja que sufrió en aquellos tiempos la moneda de cobre.
[301] Quevedo, en El Chitón de las taravillas, escribió que al comenzar el año de 1630 se hablaba del doblón y del real de a ocho como de los difuntos y se decía: “El oro que pudre, la plata que Dios tenga”. Aquí, en 1636, se acuerda de ellos como Jorge Manrique se acordaba de los sucesos de su juventud en la copla XVI:
“¿Qué se hizo el rey don Juan?
Los Infantes de Aragón,
¿Qué se hicieron?”
De modo que, habiendo tocado a gloria nuestro escritor en el primer discurso, abrigando la esperanza de que habían desaparecido para siempre los males ocasionados al reino por las desacertadas leyes del trueco de la plata, tuvo que refrenar su gozo cuando vió, transcurridos seis años, que el Gobierno era impotente para restaurar la Hacienda de España, cancerada desde los tiempos de Felipe II.
[302] Mataperros, la bola y morcilla y zarazas con que se les mata.