[383] “uno”. (La impresión de Zaragoza y todas las siguientes).
[384] Bastón con que el acróbata guarda el equilibrio, teniéndolo entre las manos, cogido por sus extremos.
[385] “zapatazo”. (Edic. de Zaragoza y siguientes impresiones.) Zap-arr-aso, como zap-ada, zapu-ada en Asturias y sap-ada en Maragatería, zap-ot-azo en Aragón, es la caída de bruces, como la del sapo o zapo (Cejador, Tesoro, Silb., 213).
[386] “balanza”. (Todos los impresos.) Balancear la balanza, trayéndola con nuevos pesos arriba y abajo.
[387] Iglesia me llamo. Corr., 1: “A Iglesia me llamo. (El que huye de la ley del Rey)”, por el derecho de asilo de las iglesias, a las que se acogían los perseguidos por la justicia. Estebanillo, c. 5: “Sin valerme antana ni defensa de motilones ni aquello de iglesia me llamo”.
[388] Falta este último párrafo en la edición de Zaragoza, y no ha sido impreso nunca en España. Hállase en la de Bruselas.
[389] Sobre estas hazañas del de Osuna véase la relació de Quevedo en el Mundo caduco y desvaríos de la edad, págs. 182, etc., de Rivadeneyra, t. 23: “y en Zara, lo que les fué de mayor daño, les tomó (a los venecianos) las mahonas y en ellas todas las mercancías de Levante”. Esto pasaba el año 1617. Despechados y avergonzados los venecianos por las hazañas del Duque de Osuna, forjaron la supuesta conjuración de 1618 para hacer odioso el nombre español ante toda Europa, supliendo, como buenos mercaderes, la falta de arrojo y valor con la astucia, la calumnia y la intriga.
[390] Tenedos, isla de la Natolia, célebre por sus vinos, sobre la costa de Adin-Zic, al Sudeste de Lemnos y cercana al estrecho de Gallípoli.
[391] Esto es, desde Salónica o Thesalónica, antigua y famosa ciudad de la Turquía europea, capital de la Macedonia, con un buen puerto y muchos fuertes.
[392] Para que se almorzase al capitán imprimieron en Zaragoza, y este desatino ha venido, sin excepción, reproduciéndose hasta hoy, con más el de concluir el período en Minerva, dejando colgado el sentido.