Estas expediciones eran los mejores principios para descubrir y reconocer los dos citados pasos y caminos; porque las de Mendoza y Córdoba deben cruzarlos, y comunicándo á sus respectivos comandantes las instrucciones y noticias, con un mismo gasto se levantaban planos de aquellos sitios, acompañándoles sugetos facultativos de sinceridad y verdad, y no llenos de la preocupacion que reina de los establecimientos: si acaso se han internado, puede ser que sirvan de mucho sus noticias.
Tomado un verdadero conocimiento de estos pasos y caminos, podian fortificarse, y repararse, extendiendo á ellos las guardias de las fronteras, porque cortadas estas avenidas, y la del Choelechel, quedaban libres las demas campañas, y á Buenos Aires, y poblaciones del Rio Negro se daban la mano por tierra para su comunicacion, para la cria y fomento de ganado, y para la extension de sus poblaciones. Véase pues, que ventajas tan grandes resultaban á la provincia, y aun á todo el reyno el reconocimiento y seguridad de estos pasos.
Las inmensas indiadas que por ellos bajan á proveerse de caballos y ganados, es una langosta, ó plaga de su destruccion: que á no ser unos campos tan dilatados y fértiles, no dejarian casta. El no acabar de apurarles, dan una segura idea de su abundancia y propagacion; cesando esta causa será un aumento ventajosísimo para el comercio de la corambre, que, como fruto de la tierra, merece la primera atencion por ser permanente y no precario. Las poblaciones de los campos de Buenos Aires irian tomando otro incremento y extension, particularmente si se reuniesen á ellas los vecinos, que en despoblados dispersos habitan en chácras, como está mandado por repetidas reales cédulas: pues este disimulo es perjudicialísimo al bien espiritual de aquellas almas, y legislacion real, porque carecen de instruccion cristiana en nuestros sagrados dogmas; rara vez frecuentan los santos sacramentos de la penitencia, y eucaristía, y casi no tienen, ó reconocen á quien obedecer y temer: de modo que poco se diferencian de los indios salvages.
Este método de gobierno es la destruccion de si mismos, porque la mucha extension, que media de una chácra á otra, dá márgen á los indios para robar los ganados, cautivar y matar á sus habitadores, á cuyas desgracias coadyuvan en mayor parte los que frecuentemente se pasan á estos infieles, comunicándoles las noticias y caminos seguros á sus invasiones, de tal modo que ninguna malogran.
Enterado yo en el Rio Negro por los mismos indios, y viages que hicieron los dos expresados peones Godoy y Gonzales, de esta maldad en los nuestros, han sido repetidas las instancias que he hecho al Señor Virey, para que se les castigue con egemplar rigor al que se aprenda haber incurrido en tan horroroso delito, y juntamente dí cuenta á S. E. de uno de estos impios que los dirigia: el que llegó á tal extremo su crueldad, que no estuvieron exentos de ella sus propios padres, á quien él mismo mató en una de las entradas que hizo con los indios.
Reducidos á poblaciones los vecinos de estas chacras, tendrán diferente instruccion y gobierno, y por medio de padrones donde se anoten, habrá conocimiento de los sugetos que falten en el pueblo, y podrá saberse con otra facilidad su paradero.
No puedo omitir, por el mucho conocimiento adquirido en los cinco años que he estado tratando estos salvages en el Rio Negro, cuan útil nos es el método que observan los franceses en sus Indias con semejantes bárbaros, y con cuanta razon nos lo recomienda el Señor Ward en su proyecto económico. Sin tener yo las mas leves noticias de estas reglas, las he seguido; y notoria es la buena armonia que he conservado con ellos, y lo útil que han sido al fomento del establecimiento: y no puede decirse que son de mejor índole aquellos que los de estos campos, porque allí han concurrido los que aquí nos dañan. Todos me han conservado una verdadera amistad y buena fé, á excepcion de algun robo de caballos, de que aun entre nosotros mismos no estamos libres.
Esta experiencia demuestra la importancia de poner en las guardias, ó pueblos que se establezcan, sugetos de afabilidad, talento y juicio para tratar con los indios y que á cambio de abalorios y otros efectos que no nos perjudiquen, se introduzca con ellos comercio de sus propios frutos; como son pieles de liebre, zorrillo, guanaco, y guaracha, riendas, plumeros, ponchos y otros efectos de que abundan: por estos medios con utilidad propia vamos conciliando y adquiriendo su amistad como lo hacen y logran los franceses.
Tengo demostrado el método y esperanzas de las muchas utilidades que podemos sacar del establecimiento del Rio Negro, lo vasto é importante de ellas manifiesta la creacion ó formacion de un nuevo reyno. Todas acrescentan el comercio, aumentan, ó forman un cuerpo de marina mercantil, que es el mayor nérvio de la felicidad de una monarquía, y por consiguiente atraen el aumento de las poblaciones. Todo ello no puede emprenderse en la presente época, es menester poco á poco ir adelantando, y dándose la mano uno con otro, á proporcion de sus prosperidades y ventajas. Un prudente, sábio y celoso Gobierno, inflamado con el espirítu de patriotismo, sin intermision de otros entusiasmos, bajo de una proteccion real, cual logramos en el dia, dedicada toda al aumento y felicidad de los vastos dominios que rige, serán las principales basas y columnas donde se apoyen, y sostengan el feliz éxito de estas demostradas utilidades.