El viérnes 3 de Agosto de 1492, antes de la salida del Sol, zarparon los buques que debian navegar al rumbo que Colon indicase, con la condicion de no tocar en las islas Azores, de Cabo Verde, costa de Guinea ó cualquier otra colonia portuguesa.
Desde el primer dia de la navegacion el Almirante abrió un diario para llevar cuenta de las ocurrencias de ella, de modo que esta parte de la historia tiene fuente segura. En la introduccion de ese diario hallamos de notable que llamase á los Reyes Católicos Reyes de España y de las islas del Mar.—¿De que islas queria hablar?—La Antilla segun la creencia de la época estaba poblada: Cipango y demas islas imaginadas eran dependencias de la India y era de suponer que ese gran Kan, emperador poderoso, no había de estar muy dispuesto á ceder sus dominios á un puñado de aventureros.
Tal vez Colon adivinaba la existencia de algunas tierras inhabitadas ó las suponía tan solo para excitar la codicia de los reyes; pero si se recuerda el empeño con que exigió ser nombrado Gobernador de dichas tierras, es forzoso admitir la primera de esas hipótesis. Sin embargo poca importancia acordaba á dichas tierras pues decía que el objeto principal de su viaje era llevar una embajada á aquel poderoso monarca de la India y tratar de la conversion de los infieles. En corroboracion de lo dicho, veremos como, al llegar al término de su viaje buscaba mas á aquel Monarca que las tierras incógnitas.
Dejando á un lado estas dudas sigamos la narracion de su viaje. Llegada la escuadra á las Canarias, reparadas las averías de uno de los buques, corregidos los defectos de la arboladura de otro, hecha abundante provision, zarpó de la Gomera el dia 6 de Septiembre con rumbo al Sud y no al Poniente como algunos dicen.
Dejemos á un lado las minuciosidades de este viaje y fijemos nuestra atencion en su derrotero y escalas para convencernos que la conducta, las disposiciones y los conceptos de Colon se ajustaban á la carta geográfica que le trasmitió Toscanelli y al sistema de longitudes que este gran hombre había, bajo la fé de Marco Polo, monstruosamente alterado. De la Gomera navegó Colon casi derecho al Sud y acercándose al Trópico de Cancer, dobló de improviso al Occidente, es decir: al rumbo hácia el cual nadie había navegado y conservó la misma direccion hasta que no le indujo á cambiarla el indicio de una tierra cercana.
Con esto Colon trataba de alcanzar el paralelo que le había designado Toscanelli. Allí creía hallar despues de dos meses mas ó ménos de navegacion como le decía aquel en la segunda de sus cartas, ó la tierra incógnita de Tolomeo ó algunos de aquellos lugares, en la parte de la India, donde podría refugiarse en algun contra-tiempo imprevisto y en verdad resultó que despues de treinta y siete dias de viaje solo le faltaban cincuenta y cinco grados para completar los ciento veinte grados determinados en aquella carta. La provision de víveres que hizo, segun dice Gonzalo de Oviedo, era suficiente solo para ese tiempo.
El nombre de India que Colon dió á la América y la pretension que las islas eran del mar Indiano, fué consecuencia de la promesa que le hizo Toscanelli de conducirlo directamente al Asia, á los lugares fertilísimos de toda clase de especería y piedras preciosas; por cuanto todo el que navegase al Poniente siempre encontraría esos lugares al Poniente. Así tambien el nombre Cubanacan pronunciado por los habitantes de Cuba, le hicieron creer que se hallaba en los dominios del gran Kan y la palabra Cibao repetida por los de la Española le hicieron tambien creer que había llegado á Cipango.
Había dado Colon órden de conservar siempre rumbo al Occidente y de navegar hasta setecientas leguas, deteteniéndose en esa distancia pues á tal altura debia hallar tierra. De Europa á la Antilla, como lo hemos dicho, resultaban del cálculo de Toscanelli, dos mil cuatro cientos setenta y cinco millas que hacen algo menos de las setecientas leguas expresadas, luego pues la tierra que creía Colon hallar en esas inmediaciones era la Antilla de Toscanelli.
El viérnes 12 de Octubre de 1492 descubrióse por la tripulacion de la escuadra la tierra Americana. Era esta tierra la isla llamada por los naturales Guanahami y por Colon, San Salvador.
Aquí se nos presenta en toda su grandeza el error de Toscanelli, la temeridad de Colon y el peligro en que estuvo su flota.