[CAPITULO VII.]

Segundo viaje de Colon—No fué de descubrimiento sinó de colonizacion—Crueldad de los Españoles—El Padre Las Casas—Licencia para hacer nuevos descubrimientos—Su modificacion—Tercer viaje de Colon—Su conjetura de que la tierra descubierta fuese un continente—Ojeda, y su expedicion en 1499—Pedro Alonso Nuñez—Vicente Yañez Pinzon—Diego Lope—Rodrigo Bastidas—Pedro Alvarez de Cabral—Cuarto viaje de Colon—Américo Vespucio.

El segundo viaje de Colon, emprendido el 25 de Setiembre, partiendo del puerto de Cádiz, con diez y siete buques entre los que iban tres de alto borde, nada notable contiene respecto al descubrimiento. Fué un viaje de colonizacion, llevándose en escuadra tan poderosa, relativamente á la que zarpó en la primera expedicion, pobladores y funcionarios, semillas y animales reproductores.

Con lo primero que tropezó Colon al llegar á la Española fué con la ruina del fuerte que habia dejado en ella y con los vestigios de una sangrienta catástrofe. Los españoles que habian quedado de guarnicion, lejos de seguir los consejos que habian recibido, observaron una conducta imprudente, enemistándose con los Indios y diseminándose por el territorio en busca de botin. Por pacíficos que fuesen los indígenas, al verse tratados tan desconsideradamente habian reaccionado y aun parece que el mismo cacique Guacanajari, si no fué cómplice en la muerte que dieron á los colonos, fué impotente para defenderlos.

Los que nuevamente llegaban al ver la triste suerte de los que les habian precedido, sin atender las causas que la habian ocasionado, se inflamaron en deseos de venganza y la colonizacion de la América empezaba asi bajo terribles auspicios.

Bien pronto la crueldad de los Españoles empezó á manifestarse, no ya por los arranques de la venganza, sinó por la codicia y el desenfreno; fué decretada la esclavitud y el martirio de los indios que tuvieron su historiador especial en el Padre Las Casas, el único que abogaba en favor de esos seres desgraciados, pues Colon, tan osado navegante, y tan intrépido para el descubrimiento, demostró gran debilidad de caracter y ningunas aptitudes como gobernante. Es verdad que los elementos de que disponia eran anárquicos y rebeldes, pero tambien es cierto que estos elementos hubieran sido refrenados, si desde un principio hubiese el Almirante desplegado energía y prestigiado su autoridad.

No pretendemos escribir la historia de la colonizacion de la América ni indirectamente importan sus detalles á lo que nos hemos propuesto en esta obra, asi es que prescindimos de desvelar esos cuadros groseros y sangrientos con que los Españoles inauguraron la vida civilizada en este Continente y pasaremos á ocuparnos de lo que debe llevarnos á nuestro objeto.

Regresó Colon á Cádiz de este segundo viaje el 11 de Junio de 1496, habiendo empleado ocho meses en la travesía.