Pero entretanto un movimiento Geográfico menos empírico habia tenido lugar y es de ese movimiento que vamos á ocuparnos en los Capítulos siguientes.
[CAPITULO PRIMERO.]
Teoría del descubrimiento—Pablo Toscanelli—El descubrimiento de América como revolucion geográfica y económica—Teoría de Toscanelli—Viaje de circunvalacion—Itinerario—Cálculo de las distancias.
En tanto que las imaginaciones se exaltaban con los relatos de Marco Polo que suplian entonces la falta de amenísimos romances; en tanto que los eruditos discutian platónicamente sobre las comarcas descubiertas que ensanchaban el horizonte geográfico de la tierra; en tanto que los mercaderes sufrian el suplicio de Tántalo conociendo riquezas que fueron ignoradas sin poderlas alcanzar, un sabio florentino, inspirado en las ideas de Toloméo, propuso levantar á mas sérias consideraciones los descubrimientos del intrépido veneciano y fundar sobre ellas sistema cosmográfico que llevase al descubrimiento de todo el mundo marítimo y terrestre.
Muy significativo es este hecho en el descubrimiento de América y debe fijarse en él la atencion con el detenimiento que merece. En toda revolucion es necesario buscar primero las ideas que la produjeron y no concretarse al hombre ú hombres que fueron sus órganos; asi, la historia de la Reforma no es la historia de Calvino y de Lutero sinó la historia de las ideas que precedieron á esos hombres y asi la historia de la revolucion francesa es la historia de todo el siglo XVIII en que ella se elaboró.
El descubrimiento de América fué la revolucion mas universal y mas grandiosa de la época histórica. Para ella fué necesario demoler sistemas, destruir errores teológicos, levantar teorías nuevas hasta que llevada á cabo, resolviese el gran destino de la humanidad.
Pablo Toscanelli era ese sabio florentino que se afanaba por llevar á una asombrosa práctica las teorías de la ciencia; pero todo parecia oponerse á su designio; la navegacion era entónces imperfecta y medrosa y apesar de las recientes invenciones de la brújula y del astrolabio nadie creía posible aventurarse en el mar, perdiendo la vista de las costas, porque el problema de las longitudes fluctuaba en perpétuas alternativas, sin salir de la infancia de tantos siglos.