tendido, sin mudarme en este suelo.[110]

Y como de un dolor otro se empieza,[111]

el largo llanto, el desvanecimiento,495

el vano imaginar de la cabeza,

de mi gran culpa aquel remordimiento,

verme del todo al fin sin esperanza,

me trastornaron casi el sentimiento.

Cómo deste lugar hice mudanza500

no sé, ni quién de aquí me condujese

al triste albergo y a mi pobre estanza.