bramando pareció que respondían,
condolidas del daño y descontentas.
Aquestas cosas nada me movían,515
antes con mi llorar hacía espantados
todos cuantos a verme allí venían.
Vinieron los pastores de ganados,
vinieron de los sotos los vaqueros,
para ser de mi mal de mí informados.520
Y todos con los gestos lastimeros
me preguntaban cuáles habían sido