severidad a un punto con dulzura.

Quedó desta figura como helado1315

Severo, y espantado viendo al viejo,

que, como si en espejo se mirara,

en cuerpo, edad y cara eran conformes.

En esto, el rostro a Tormes revolviendo,

vio que estaba riendo de su espanto.1320

«¿De qué te espantas tanto? —dijo el río—

¿No basta el saber mío a que primero

que naciese Severo, yo supiese