señora, no habrá sido

sino con mejoría

y alivio en su tormento;

mas ha venido en mí a ser lo que siento

de tal arte, que ya en mi fantasía50

no cabe; y así, quedo

sufriendo aquello que decir no puedo.

Si por ventura estiendo

alguna vez mis ojos

por el proceso luengo de mis daños,55