quitar en solo vellas mil enojos,305

produce agora en cambio estos abrojos,

ya de rigor de espinas intratable;

yo hago con mis ojos

crecer, lloviendo, el fruto miserable.

Como al partir del sol la sombra crece,310

y en cayendo su rayo se levanta

la negra escuridad que el mundo cubre,

de do viene el temor que nos espanta,

y la medrosa forma en que se ofrece