aquella que la noche nos encubre,[65]315

hasta que el sol descubre

su luz pura y hermosa;[66]

tal es la tenebrosa

noche de tu partir, en que he quedado

de sombra y de temor atormentado,320

hasta que muerte el tiempo determine

que a ver el deseado

sol de tu clara vista me encamine.

Cual suele el ruiseñor con triste canto