pudieras amansar, que agora es muda;375

me parece que oigo que a la cruda,

inesorable diosa demandabas[73]

en aquel paso ayuda;

y tú, rústica diosa, ¿dónde estabas?[74]

¿Íbate tanto en perseguir las fieras?380

¿Íbate tanto en un pastor dormido?[75]

¿Cosa pudo bastar a tal crueza,

que, comovida a compasión, oído[76]

a los votos y lágrimas no dieras