[98] grúa, grulla. «Escribe Eliano que las grúas duermen todas de noche, y que tres o cuatro velan haciendo guarda a las demás, y que por no vencerse del sueño, sufren un fatigoso y molesto trabajo, porque levantando un pie, tienen en él con gran cuidado una piedra, para que cuando las acometa el sueño y se haga señor dellas, las despierte el ruido de la piedra que se les cayere.» (Herrera, 555.)
[99] Esta fama ha quedado a los ánsares desde aquella hazaña en que, gracias a ellos, se salvó Roma. «Teniendo los Galos sitiado el Capitolio, lo asaltaron una noche que los centinelas estaban dormidos; pero los ánsares con sus graznidos despertaron a Manlio, que con sus romanos rechazó el asalto.» (Azara.)
[100] Primo de Faetón era el rey de Liguria, el cual llorando la muerte de su pariente se convirtió en cisne. De esta fábula va una [nota] más amplia en el Son. X, v. 14.
[101] «La fábula de la perdiz se cuenta en Ovidio, y dice que era —Talo— un criado de Dédalo, y que halló —es decir, inventó— la sierra, y Dédalo de envidia de tan buena invención le echó de una torre abajo, y agora las perdices por miedo de la caída hacen nido en el suelo huyendo de los techos.» Brocense, nota 129. (Ovidio, Metamórfosis, lib. VIII, fáb. IV.)
[102] En este lugar y en tres pasajes más de la presente égloga, versos [720], [934] y [1129], ensaya Garcilaso la rima interior, imitando al Petrarca. Es esta rima pariente de los viejos versos leoninos usados alguna vez en la Eneida y no desconocidos en el Cantar de mío Cid. (V. la obra de este título por D. R. Menéndez Pidal, Madrid, 1908, tomo I, parte 1.ª § 35.) Garcilaso estuvo poco afortunado en esta rima trabada; sus continuadores, Cervantes, Cetina, Tirso, Barahona y otros, no tuvieron mejor éxito. (V. sobre esto una interesante nota de D. F. Rodríguez Marín en Luis Barahona de Soto, pág. 330.)
[103] No hay mejor cirujano que el bien acuchillado. Proverbio antiguo.
[104] al pie del palo, al pie de la horca. «También es refrán, que alude a los que ahorcan.» (Brocense, nota 132. V. [Eg. II, v. 142, nota].)
[105] contrastar: hacer oposición y frente, combatir y lidiar. (Dicc. Aut., 1739.)
[106] maníficas, magníficas. V. [Eg. I, v. 34, nota].
[107] «Quiere el licenciado Cristóbal de Mesa que diga retórico por filósofo, por ser más propia la elocuencia de aquel que déste.» (Tamayo, notas, fol. 49.) Sin embargo, por lo que Salicio ha venido discurriendo para consuelo de Albanio, cabe que este pudiese calificarle con lo de filósofo además de lo de elocuente.