En su verde niñez, siendo ofrecida

por montes y por selvas a Diana,[92]

ejercitaba allí su edad florida.175

Yo, que desde la noche a la mañana

y del un sol al otro, sin cansarme,

seguía la caza con estudio y gana,

por deudo y ejercicio a conformarme

vine con ella en tal domestiqueza,180

que della un punto no sabía apartarme.

Iba de un hora en otra la estrecheza