del peligro pasado razonando;

ora clavando del ciervo ligero

en algún sacro pino los ganchosos195

cuernos, con puro corazón sincero

tornábamos contentos y gozosos,

y al disponer de lo que nos quedaba,

jamás me acuerdo de quedar quejosos.

Cualquiera caza a entrambos agradaba;200

pero la de las simples avecillas

menos trabajo y más placer nos daba.