temo que antes del fin anocheciese.
Basta saber que aquesta tan sencilla
y tan pura amistad, quiso mi hado315
en diferente especie convertilla:
en un amor tan fuerte y tan sobrado,
y en un desasosiego no creíble,
tal, que no me conosco, de trocado.
El placer de miralla, con terrible320
y fiero desear sentí mesclarse,
que siempre me llevaba a lo imposible.