Harvey y Tragomer se aproximaron á miss Maud, y en el momento en que Mac-Kinley empezaba á decir: Fellow citizens of the senate…, el ganadero, señalando á su hija el joven, dijo:
—Te presento al vizconde de Tragomer, un amigo de tu futuro marido…
Miss Harvey, mi hija.
La delgada fisonomía de la americana se esclareció con una sonrisa. Señaló á Cristián una silla al lado de su sillón y dijo en tono un poco autoritario:
—Siéntese usted. Celebro mucho hablarle; deseaba conocerle hace mucho tiempo. Algunos amigos míos me han hablado de usted con frecuencia.
—Su prometido…
—¡No! El señor de Sorege no ha pronunciado jamás su nombre de usted. Y, sin embargo, sé que ha sido su amigo durante muchos años. No debe usted extrañar el verme tan bien enterada; soy curiosa y me gusta saber lo que atañe á las personas con quienes entablo relaciones… ¡Y no las hay más importantes que las del matrimonio! Me alegro, pues, de conocer á los que han rodeado á mi futuro marido: se juzga muy bien á las personas por las que les acompañan… ¿Por qué Sorege no habla nunca de usted? ¿Están ustedes regañados?
Tragomer, algo sorprendido por aquel atrevimiento, inclinó un poco la cabeza para disimular su embarazo. Le repugnaba dar á miss Harvey informes falsos y no quería declarar el enfriamiento de sus relaciones con Sorege. Una palabra dicha por ella á su promedito bastaría para ponerle en guardia.
Tan poco enfadados estamos, que si su padre de usted no me hubiera hecho el honor de presentarme, iba á hacerlo Sorege mismo.
—¡Tanto mejor! Yo quisiera que el señor de Sorege tuviera muchos amigos como usted… Parece que los tuvo muy malos en otro tiempo… ¿Quién era aquel Freneuse, que tan mal acabó?
Al oir aquella pregunta imprevista, Cristián se puso rojo y miró atentamente á miss Harvey. Desde que tenía que habérselas con Sorege desconfiaba de todo. Sospechó que la americana servía inconscientemente de cómplice al hombre de las miradas ocultas y que aquella prueba había sido preparada como un lazo. Quiso entonces penetrar hasta el fondo del pensamiento de miss Maud y dijo: