—¿Y por qué á él y no á nosotros?
—Porque él está unido á la familia de Freneuse y porque, como él decía hace un instante, esos sucesos le han hecho sufrir grandemente. Es, pues, equitativo darle hoy ocasión de sacar algún provecho…
—¿Y cómo?
—Eso es lo que me propongo explicarle dentro de un momento…
—¡Muy bien! ¡Nos pone en la puerta, por añadidura!
—Maugirón, te perdono; has encontrado la horma de tu zapato. Tragomer es todavía más fastidioso que tú.
—¡Como! ¿No dejáis quedarse ni á Chambol, el indispensable Chambol?
—Son las once, dijo Tragomer, y la ópera reclama á Chambol: hoy hacen Coppelia. Si no va por allí, ¿qué dirán las bailarinas?
—¿Veis, amigos? Nos esforzamos por ser buenos y no se nos hace quedar…
—¡No! Marenval; excusas insistir para que nos quedemos…