—¿Pero cómo?

—Mañana salimos para un largo viaje por mar. Nos vemos precisados á costear por el Mediterráneo á fin de aparecer en Niza, en Nápoles, en Palermo y en Alejandría, engañando así á los que nos observan. Pero repentinamente cambiaremos de rumbo, pasaremos el canal de Suez, nos lanzaremos á todo vapor en el mar de las Indias y, por Colombo, llegaremos á la Nueva Caledonia. Allí bajaré á tierra, veré á Jacobo y le plantearé las formidables preguntas que deben esclarecer por completo la oscuridad de que tan hábilmente han sido rodeados los pormenores del crimen.

—¿Van ustedes á verle? exclamó la madre juntando las manos con ademán suplicante. ¡Oh! Llévenme con ustedes.

—No podemos. La presencia de usted á bordo sería una confesión de nuestros proyectos. Por el contrario, es preciso que cuide usted de salir alguna vez durante nuestra ausencia, para que todo el mundo sepa que está en París.

—¡Todo el mundo! ¿Quién tiene interés en vigilarme y en temerles á ustedes?

—El ó los cómplices, ó los culpables mismos, en cuyo lugar sufre y expía Jacobo… Si los ponemos en guardia pueden escaparse. Para apoderarnos de ellos, es preciso, que caigamos encima como un rayo…

—¿Pero yo los conozco? preguntó con angustia la anciana.

—No me pregunte usted, respondió Tragomer; conténtese con la esperanza que le doy. Después de haber vivido durante dos años en el aniquilamiento y en el dolor, puede usted volver á la esperanza y á la alegría.

—¡La alegría! ¡Ay! Nunca la recobraré, aunque vuelva á ver á mi hijo. Estas pruebas rasgan el corazón por toda la vida. Véame usted; estoy encorvada, blanca y arrugada como una octogenaria y no tengo cincuenta años. Ruego al cielo que los que me han proporcionado mi horrible tortura no sufran todo el castigo que merecen…

—¡Oh! señora, le sufrirán terrible, porque su maquinación tuvo tan buen resultado, que se creen seguros de la impunidad. Ha sido preciso un conjunto de circunstancias increíbles para que yo haya encontrado el primer hecho que me abrió los ojos. De pesquisas en pesquisas, hemos necesitado mucho tiempo y muchos esfuerzos para llegar al punto en que estamos y aún nos queda todo por hacer.