—¡Dios mío! ¿Mauricio está aquí pues?

—¿Dónde quiere usted que esté? En este momento acecha en la entrada del castillo ... Está vestido como yo, pero á él no le reconocerá usted ... tiene una barba gris....

—¿Cómo verle? ¿Por qué no viene á mi encuentro?

—¿Y su tía de usted?...

—Le ha escrito para que viniera á reunirse conmigo.

—No ha recibido la carta. ¿Puede usted venir mañana á misma hora?

—Lo procuraré ... Tenga usted cuidado ... alguien viene.

Roussel volvió la cara hacia el césped y se volvió á dormir. El que llegaba era Bobart, con una escopeta al hombro.

—¡Cómo! señor Bobart; ¿caza usted? dijo Herminia con volubilidad para distraer al abogado, que miraba con desconfianza al hombre echado al lado del foso.

—Sí, señorita; me distraigo matando maricas. Hay muchas en este país.... Vea usted, un borracho ... ¡Oh! La embriaguez es la plaga de los campos!...