—Puede que sí ... y puede que no.

—¡Vaya usted, Rouet, dijo la señorita Guichard, y haga buena guardia ...

Se volvió hacia Bobart y dijo:

—Este es un ser absolutamente estúpido y no le creo leal. ¿Qué confianza puedo tener en él? ¡Por veinte francos me haría traición!

—Pero, ¿qué es lo que temes, mi amable amiga?

—¡Todo! exclamó Clementina, como una explosión. ¡Me ha parecido reconocer á Mauricio bajo la blusa de ese miserable de hace un momento!

—¡Á Mauricio!

—Sí, á Mauricio. No era su cara; no era su voz; y sin embargo, un instinto me dice que era él. ¡Si yo lo supiese! Yo ...

Y Clementina se puso lívida.

—Vas á ponerte mala, dijo melosamente" Bobart. Vete á tu cuarto ... Yo voy á dar una vuelta para vigilar y ver si todo está tranquilo. Yo mismo cerraré las puertas y las ventanas para que puedas dormir en paz....