Levantó la frente y clavó su mirada en los ojos de Mauricio. El joven se sonrojó un poco y dijo sencillamente:

No he mentido á usted nunca y no he de empezar á mi edad ... Esta cara es la de la sobrina de la señorita Guichard.

—¿Ha venido aquí? preguntó Roussel con violenta angustia; ¿la has hecho entrar en mi casa?

—No; no ha venido; he hecho este retrato de memoria....

—¡De memoria! repitió Fortunato moviendo la cabeza. ¿Cuántas veces la has visto entonces?

—Dos veces.

—¿Dónde?

—La primera en el terraplén, tal como usted la ve en este boceto ... Su graciosa silueta me pareció que encuadraba bonitamente en el follaje.... Había en esto un precioso asunto ... La pinté de memoria y después, como la cabeza no me satisfacía....

—¡Has vuelto!

—Sí, padrino; y esta vez, estando hablándola, fuí sorprendido por la señorita Guichard....