—¡Bueno! No nos ocupemos entonces más que en la separación. ¿Cuáles son los motivos ó los pretextos que la ley juzga suficientes?

—Por de pronto, la mala conducta del marido ó de la mujer....

—Adelante, interrumpió púdicamente Clementina.

—Los excesos, las sevicias ó las injurias graves.

—¿Y qué entendéis por excesos?

—La embriaguez por ejemplo, y otras malas acciones que es difícil detallar ante ti.

—Adelante. ¿Y no hay más?

—Secuestro de la mujer, privación de alimentos, negativa de dinero....

—¡Todo eso es estúpido! Otra cosa....

—Negativa del marido á habitar con la mujer....