—¿Y qué hacer para impedírselo?
—No perder de vista á tu sobrina.
—Pero mañana volverán á las andadas. Y la ocasión sería tan buena para romper.... Ellos me provocan.... Yo no hago más que defenderme.... Quieren quitarme á Herminia ... ¡Si fuese yo quien se la quitase!...
—¡Admirable idea! Cambias la situación. Creían vencerte y serás tú la que triunfe....
—Pero ¿cómo?
—Adelanta la hora de la partida. Envía á buscar á tu sobrina una persona con cuya fidelidad puedas contar.
—Su doncella.
—¡Bueno! Esa muchacha previene á Herminia que su marido la espera en el coche.... La joven baja sin desconfianza.... En lugar del marido encuentra á la tía y.... ¡Arrea, cochero!...
—Me voy á París y desde allí á Rouxmesnil, en Normandía.... Una propiedad aislada, en la que soy inexpugnable....
—¡Magnífico! ¿No cambias de traje para partir?