[8] Taranquela: Son unos maderos gruesos colocados a cierta distancia, con travesaños para impedir la salida del ganado, etc.
[9] Se da el nombre de estancias a las posesiones pequeñas de labranza, pero en Cubitas se llaman así particularmente los plantíos de yucas, raíz blanca y dura, de la que se hace una especie de pan llamado casabe. En cada una de estas estancias hay regularmente su choza en la que habita el mayoral, y estas chozas forman el caserío de las aldeas de Cubitas.
[10] Las cuevas de Cubitas son una obra admirable de la naturaleza, y dignas de ser visitadas. Más adelante hablaremos de ellas con alguna más extensión.
[11] El aura es un ave algo parecida al cuervo, pero más grande. Cuando amenaza la tempestad innumerables bandadas de estas aves pueblan el aire, y por lo bajo de su vuelo conocen los del país la densidad de la atmósfera.
[12] Bohío; choza o cabaña.
[13] El colibrí es un pájaro muy pequeño conocido únicamente en las tierras más cálidas de América. Su plumaje es hermosísimo por el matiz y brillo de sus colores. Liba las flores como la abeja haciendo oir un zumbido parecido al de los mosquitos, por lo cual en algunos países le llaman rezumbador, y en otros pica flores.
[14] La clavellina cubana, llamada también lirio en algunos pueblos de la isla, es una planta que no tiene analogía con la del clavel; su flor, que despide un aroma suavísimo, es blanca al nacer y después rosada.
[15] La malvarrosa es blanca por la mañana y encarnada por la tarde.
[16] Esta flor extraordinaria la produce una planta parecida a la vid silvestre blanca. Antes de abrirse es de color de jacinto claro, y abierta descubre otras hojas más blancas formando un círculo que imita una corona. Del centro de la flor se eleva un tallo cilíndrico a manera de una columna que remata en una especie de cáliz del cual nacen tres clavos. Presenta además lo interior del cáliz la figura de un martillo, y por todos estos signos se la llama flor de pasión o pasionaria.
[17] Campanilla: es una flor silvestre de la figura de una campana; la produce un bejuco muy común en aquellos campos.